La historia detrás ‘El beso’, la resplandeciente pintura de Gustav Klimt

Importancia estética

Además de su estilo dorado y su tema, El beso es celebrado por otros detalles distintivos del artista. Estos incluyen la presencia de patrones contrastantes, un esquema de colores brillantes y líneas finas.

Patrones intrincados

Al igual que muchos pintores de la Secesión de Viena, un movimiento formado por artistas austriacos interesados ​​en liberarse de la tradición, Klimt empleó un estilo altamente decorativo en la mayoría de sus obras. Este enfoque se materializó principalmente en los patrones, que tienen una fuerte presencia en El beso. Desde anillos radiantes y espirales en espiral hasta bloques rectangulares y cuadrados concéntricos, las formas presentadas en la pintura son una muestra de la atención de Klimt al detalle.

El beso Gustav Klimt

El beso (detalle)

Colores vívidos

Aunque es predominantemente conocido por su uso libre del oro, Klimt también empleó a menudo una gran variedad de tonos radiantes en sus composiciones. Esto es particularmente evidente en las flores estilizadas que adornan la escena. Las flores están presentes tanto  en el cabello de los sujetos abrazados como en la hierba sobre la que se arrodillan. Las plantas se componen de una amplia variedad de tonos, incluyendo el violeta, blanco, azul, verde, rojo y naranja, y agregan un toque mate a un lienzo que de otra forma sería casi completamente reflectante.

gustav klimt el beso cuadro

El beso (detalle)

Dibujo delicado

Si bien muchas personas reconocen a El beso por su diseño audaz y sus elementos brillantes, las líneas finas que componen sus figuras también son características de la obra de Klimt. La habilidad del artista es especialmente evidente en su diseño de la mujer. Su rostro suave presenta pestañas detalladas y una nariz delicadamente definida, mientras que líneas simples componen sus manos suavemente dobladas.

El beso de klimt

El beso (detalle)

A pesar de su sorprendente habilidad para concebir con gracia un tema figurativo y soñador a la vez, Klimt no estaba seguro del verdadero mérito de su talento. “Puedo pintar y dibujar”, explicó. “Yo mismo lo creo y algunas otras personas dicen que ellos también creen esto. Pero no estoy seguro de si es verdad”. Sin embargo, dada la influencia perenne y la admiración permanente de El beso de Klimt, hay poco espacio para la duda.

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Regina Sienra

Regina Sienra es colaboradora y redactora en español para My Modern Met. Periodista y traductora originaria de la Ciudad de México. Es egresada de la Universidad Nacional Autónoma de México, donde cursó la licenciatura en Ciencias de la Comunicación con especialidad en Periodismo. Su pasión por escribir sobre las artes visuales, la música, el cine, la literatura y el teatro ha dado vida a una carrera de casi 10 años en diversos medios culturales de México, Estados Unidos y Canadá.
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