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Increíbles ganadores del concurso BigPicture de fotografía del mundo natural

Audun Rikardsen Wildlife Photography

“Taking Center Stage” por Audun Rikardsen, Ganador del Premio Mayor.
Si bien la belleza de la espectacular costa norte de Noruega podría no sorprender a este urogallo negro (Tetrao tetrix), la perspectiva que ofrece su percha puede maravillar a cualquiera. Para un ave que habita entre el cielo y el suelo, y es conocida por sus exuberantes demostraciones territoriales durante la temporada de reproducción, qué mejor lugar para ver y ser visto que esta rama, que brinda una perspectiva ventajosa del terreno que se encuentra debajo del ojo de águila. Lo que inicialmente atrajo al fotógrafo Audun Rikardsen a este lugar sobre el mar fue, de hecho, un águila real (Aquila chrysaetos) que frecuentaba esta percha. Tras construir un escondite cerca, Rikardsen pasó muchos días fríos de invierno fotografiando al águila. Sin embargo, al llegar la primavera, esta ave había sido reemplazada por un nuevo sujeto: un orgulloso urogallo negro. El pájaro no solo se acostumbró rápidamente al disparador y el flash de la cámara de Rikardsen; al ave parecía gustarle ser el centro de atención.

Más de 6,500 fotografías fueron inscritas al concurso BigPicture de fotografía del mundo natural de la Academia de Ciencias de California, en el que fotógrafos de 67 países enviaron sus imágenes más impactantes de vida silvestre. Recientemente, un panel de jueces expertos le otorgó el Premio Mayor al fotógrafo noruego Audun Rikardsen.

El reconocido fotógrafo, quien también es profesor de biología marina, ganó el concurso con una sorprendente fotografía de un urogallo negro que examina la costa de Noruega desde una rama. La imagen no solo muestra la maestría técnica de Rikardsen, sino también su tenacidad, ya que el fotógrafo regresó a esta zona innumerables veces para capturar la imagen perfecta del ave en su percha. Que el ave esté tan cómodo con la presencia de Rikardsen hace que la pieza sea aún más maravillosa.

“El ganador del Premio Mayor de este año es una impresionante imagen que combina habilidades técnicas y creatividad”, dice Suzi Eszterhas, presidenta del jurado de BigPicture. “Aquí, el fotógrafo ha logrado capturar el ritual de apareamiento del urogallo de una manera que transporta al espectador a la escena. Es un testimonio de cómo la paciencia, la dedicación y el conocimiento profundo de su tema pueden producir una imagen extraordinaria. En este caso, Audun pasó años tratando de capturar esta fotografía, y estoy muy agradecida de que perseveró, porque [la imagen] es un verdadero regalo para todos”.

Otras imágenes destacadas incluyen la emotiva fotografía de James Gifford que muestra el dulce abrazo entre un gorila huérfano y su cuidador. La imagen ganó en la categoría Human/Nature (Humano/Naturaleza) por su habilidad para mostrar la intensa conexión que puede existir entre los humanos y la naturaleza. En contraste, la fotografía de Chiara Salvadori, Clouds of Salt, resulta impactante por la ausencia de presencia humana en la toma. Al enfocarse en las salinas de Salar de Antofalla en Argentina, la fotógrafa destaca la belleza artística de la naturaleza virgen.

Echa un vistazo a una selección de los ganadores a continuación y conoce a todos los ganadores en el sitio web de BigPicture. El trabajo de los ganadores y finalistas será exhibido en la exposición anual de BigPicture, que abrirá el 26 de julio de 2019 en la Academia de Ciencias de California de San Francisco.

Estas imágenes aparecieron originalmente en bioGraphic, una revista en línea sobre ciencia y sustentabilidad y patrocinador oficial del concurso BigPicture de fotografía del mundo natural de la Academia de Ciencias de California.

El concurso BigPicture de fotografía del mundo natural invitó a los fotógrafos a enviar sus mejores imágenes sobre la naturaleza.  Estos son algunos de los ganadores.

Gorilla and Caretaker Embracing

“The Human Touch” por James Gifford, Ganador de la categoría ‘Humano/Naturaleza’.
“No es una exageración decir que André Bauma, el cuidador principal del Centro Senkwekwe para gorilas huérfanos en el Parque Nacional de Virunga, arriesga su vida diariamente por los animales que están bajo su cuidado. En las últimas décadas, más de 170 guardias han sido asesinados en el parque, y el Centro Senkwekwe ha sido invadido por rebeldes en múltiples ocasiones. Incluso en estos momentos, Bauma nunca ha abandonado a los gorilas del Centro. ‘¿Cuidadores de gorilas con esos huérfanos de gorilas? Somos la misma familia’, dice. ‘Saben que somos sus madres’. Bauma está criando a los huérfanos con el objetivo de finalmente liberar a los animales de vuelta en el parque. Sin embargo, por ahora, los gorilas tratan a Bauma y su equipo como a su familia. ‘Mientras lo observaba desde la distancia’, dice el fotógrafo James Gifford, ‘uno de los protegidos de André lo envolvió en un abrazo y me dio la oportunidad de capturar su extraordinaria relación. Nunca antes había presenciado un vínculo tan estrecho y natural entre cualquier especie de vida silvestre y un ser humano'”.

Big Picture Natural World Photography Contest

“Clouds of Salt” por Chiara Salvadori, Ganadora de “Arte de la naturaleza”.
En las planicies del noroeste de Argentina, la fotoperiodista Chiara Salvadori se encontró con una escena verdaderamente mágica. A una altura de 3,900 metros y rodeada por la cruda belleza del Salar de Antofalla, una de las salinas más grandes del mundo, vio cómo cambiaban los colores del paisaje, los cuales estaban formados por las sombras de las nubes que fluían rápidamente. Para Salvadori, uno de los puntos más importantes fue la ausencia de personas en la zona. De hecho, el lecho seco de sal del Salar es un obstáculo para la vida. Incluso a lo largo de sus bordes y en las laderas de imponentes volcanes cercanos, solo sobreviven las plantas y animales más resistentes. Formada en gran parte por el viento y la sequía, la dureza de la región muy probablemente es lo que mantendrá su belleza surrealista.

Polars Bears Feeding

“Boneyard Waltz” por  Daniel Dietrich, Finalista de “Vida silvestre terrestre”.
Un trío de osos polares (Ursus maritimus) pasan por delante de un montón de huesos de ballena en la costa de la isla de Barter, en el norte de Alaska, y sus narices ensangrentadas sugieren una merienda reciente y fresca. Como principales depredadores, los osos polares gobiernan el ecosistema ártico y suelen ser cazadores solitarios, excepto cuando aprenden de mamá, como los hermanos que aparecen aquí. Finalmente, los cachorros se aventurarán a patrullar el cercano Refugio Nacional de Vida Silvestre del Ártico, un área silvestre que abarca más de 77,000 kilómetros cuadrados. Pero estos épicos terrenos de caza podrían no permanecer prístinos para siempre: la región tiene un estimado de 7.7 mil millones de barriles de petróleo que puede ser extraído. Además, el cambio climático está obligando a los osos a viajar distancias mucho más largas en busca de alimento. Sin embargo, para esta familia hay una amenaza más inminente. El más pequeño en el trío se gira para vislumbrar a un gran macho que sigue al grupo antes de que los tres se sumerjan en las aguas frías, aunque reconfortantes, del Mar de Beaufort.

Brown Bear Photo

“Curiosity” por Mikhail Korostelev, Ganador de “Vida silvestre terrestre”.
Capturar una fotografía submarina de un enorme oso pardo (Ursus arctos) mientras pesca salmón podría parecer una hazaña imposible, e increíblemente peligrosa. Pero con ingenio, paciencia y una gran cantidad de osos, el fotógrafo de vida silvestre Mikhail Korostelev lo logró. Para mejorar sus posibilidades, Korostelev se aventuró en el Santuario de Kamchatka del Sur, una reserva protegida federal de 322,000 hectáreas en la punta de la península más oriental de Rusia. No solo es el hogar de la mayor de todas las poblaciones protegidas de osos pardos de Rusia, sino que los ríos del santuario son visitados por algunos de los salmones más grandes  del Pacífico. A lo largo del río Ozemaya, uno de los lugares de pesca favoritos de los osos, Korostelev sumergió una cámara operada a distancia y esperó. En poco tiempo, un curioso oso se encontró con el objeto inusual que estaba al fondo del río y, cuando comenzó a investigar, Korostelev tomó esta impresionante fotografía.

Big Picture Natural World Photography Contest

“Resilience” por Julie Fletcher, Finalista de “Vida silvestre terrestre”.
En 2018, Australia experimentó el tercer año más caluroso del que se tuviera registro: temperaturas que, junto con las sequías históricas, eran propicias para generar incendios forestales. Para los koalas de movimiento lento (Phascolarctos cinereus), las probabilidades de sobrevivir a llamas de combustión rápida como estas son escasas. Esto hizo que el descubrimiento de la fotógrafa Julie Fletcher en este día fuera aún más sorprendente. Después de documentar los desolados bosques devastados por el fuego en la isla Kangaroo, en el sur de Australia, Fletcher observó cómo el determinado koala, con su piel quemada, trepaba a un árbol y comenzaba a masticar hojas carbonizadas y crujientes. “Me estuvo mirando todo el tiempo”, dice ella, “con una intensidad que contó la historia”.

Big Picture Natural World Photography Contest

“Traveling to the Edge” por Buddy Eleazer, Finalista de “Vida silvestre terrestre”.
En el desierto de Namib-Naukluft de Namibia, un antílope (Oryx gazella) levanta arena fina que cae en cascada por el flanco de una duna de color rojo óxido. Aunque el ascenso es agotador y el sol arde, le espera alivio en la cima. A lo largo de la cresta, el antílope encontrará una brisa interior fresca y húmeda que sopla desde el cercano Océano Atlántico. Al simplemente inhalar este aire frío a través de sus conductos nasales enrevesados, el animal puede reducir la temperatura de la sangre destinada a su cerebro, lo que ayuda al habitante del desierto a evitar el sobrecalentamiento en este entorno implacable.

Award-Winning Landscape Photo

“Duality” por Armand Sarlangue, Ganador “Paisajes, paisajes marino y flora”.
Aunque no es el destino más conocido del país, la popularidad de la isla Senja de Noruega está creciendo rápidamente. Una montaña en particular es en gran parte responsable de esa fama. Elevándose a casi 650 metros sobre el mar, Segla es un pico que personifica la robustez y la naturaleza salvaje del norte de Noruega. Aquí, los renos todavía vagan por la tundra, mientras que las ballenas jorobadas, las orcas y las águilas marinas persiguen el arenque a lo largo de los estrechos fiordos. Hasta hace poco, estos ecosistemas, que proporcionan sustento y refugio a la vida silvestre, así como una forma de vida a muchos noruegos, corrían el riesgo de que una industria de combustibles fósiles buscara otro tipo de tesoro en la zona. Luego, en abril de este año, el Partido Laborista de Noruega, la mayoría parlamentaria del país, sorprendió a muchos al comprometerse a proteger permanentemente a Senja y a las islas y vías fluviales cercanas en el Ártico noruego de la exploración y perforación petrolera, un movimiento que promete mantener estos lugares salvajes protegidos para las generaciones venideras.

California Academy of Sciences Photo Contest

“Losing Wings” por Piotr Naskrecki, Ganador “Vida alada”.
La mayoría de las termitas que construyen montículos en el África subsahariana son criaturas subterráneas sin ojos, sin alas. Pero una vez al año, las reinas de las termitas producen crías aladas que están destinadas a tener una vida diferente. Cuando las primeras lluvias intensas marcan el final de la temporada de sequía, millones de estos ingenieros de ecosistemas hacen una aparición dramática, emergiendo en masa en un vuelo nupcial sincronizado, aunque de corta duración. “Pocos minutos después de aterrizar en el suelo, la mayoría de los insectos se quitan las alas y comienzan a buscar parejas”, dice el científico y fotógrafo Piotr Naskrecki. Dentro de un día, el suelo puede, literalmente, ser alfombrado con alas descartadas, proporcionando aceras acolchadas para una variedad de otras criaturas, incluidas las pequeñas hormigas carpinteras aladas en esta foto, que acababan de completar su propio vuelo de apareamiento.

Wildlife Photography Contest

“Sea Dragon” por Pier Mané, Ganador “Vida acuática”.
El fondo del océano parece un lugar poco probable para que un lagarto se encuentre a sí mismo. De hecho, las iguanas marinas (Amblyrhynchus cristatus) de las Islas Galápagos son las únicas lagartijas que se aventuran debajo de las olas, y convirtiendo esto en un hábito. Con escasas opciones de alimentos a lo largo de las costas volcánicas de las islas, las iguanas marinas han evolucionado para alimentarse en el mar. Buceando a profundidades de hasta 25 metros en una sola respiración, estas criaturas pastan sobre algas que crecen en las aguas frías y ricas en nutrientes. Una alfombra de saludables algas verdes y rojas como la que se ve en esta imagen por Pier Mané hace que la inmersión en sí misma y el tiempo que pase tomando el sol en la orilla para recuperar el calor corporal valga la pena.
Desafortunadamente, las comidas nutritivas no siempre son tan abundantes aquí. Las aguas más cálidas traídas por las corrientes de El Niño pueden matar las algas verdes y rojas y reemplazarlas por algas que son más difíciles de digerir. Si bien estos eventos ambientales pueden diezmar las poblaciones de iguanas, los reptiles han desarrollado un truco ingenioso que les permite a muchas personas sobrevivir a tales condiciones, siempre y cuando no ocurran con demasiada frecuencia, encogiéndose para reducir su ingesta calórica necesaria.

Big Picture Natural World Photography Contest

“Bohemian Skirt” por Jinggong Zhang, Finalista “Vida acuática”.
Lucir espléndidos y grandes es una estrategia de supervivencia clave para este pulpo palmeado hembra (Tremoctopus gracilis). Mientras que los machos de la especie son enanos, miden solo unos 15 milímetros (menos de una pulgada) de largo, las hembras adultas alcanzan hasta 2 metros, y arrastran membranas llamativas de dos de sus brazos alargados mientras navegan por el océano. Cuando se siente amenazada, la hembra extenderá su membrana con forma de falda y la agitará como un estandarte ondulante. Esta exhibición dramática aumenta el tamaño de su silueta y suele ser suficiente para disuadir a los depredadores. Sin embargo, frente a una atacante ferozmente decidid0, el pulpo puede separar rápidamente partes de su membrana a lo largo de las líneas de “fractura” visibles y enviar un trozo de distracción en espiral a través del agua como la capa de un torero, dándole tiempo para escapar.

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My Modern Met obtuvo permiso de BigPicture Natural World Photography Competition para reproducir estas imágenes.

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