Esta escultura cinética de tamaño humano se mueve con tanta gracia que te hipnotizará
El artista Anthony Howe creó una obra que no estaría completa sin un colaborador vital: el viento. Así, sus esculturas cinéticas cobran vida cuando la brisa sopla sobre ellas. Las piezas bailan, se sacuden y revolotean, mostrando la habilidad de Howe para transmitir movimiento a través de una meticuloso proceso que combina ingeniería con artesanía. El resultado nace de un exitoso modelo digital (para la fase de planificación)






























































