La historia del exquisito arte chino de la pintura sobre seda

pintura Gongbi

Copia de una sección de “El viaje del Emperor Minghuang a Sichuan”, dinastía Ming tardía (Foto: Wikimedia Commons CC BY-SA 3.0)

Por milenios, la pintura sobre seda ha ayudado a dar forma a la rica historia visual de China. Esta exquisita práctica une dos de las tradiciones artísticas más célebres de la cultura china—pinceladas sinuosas y textiles hilados meticulosamente—convirtiéndola en un oficio de suma importancia. Sin embargo, más allá de su papel como símbolo de la cultura, la pintura sobre seda es apreciada por su estética etérea, algo que los artistas han seguido adoptando y adaptando desde la antigüedad. Aquí revisamos la historia de esta singular forma de arte, desde sus humildes inicios hace siglos hasta su presencia contemporánea.

Antes de explorar la historia, bien vale la pena entender el arte de la pintura sobre seda.

 

¿Qué es la pintura sobre seda?

historia de la seda

Emperador Huizong de Song “Damas de la corte preparando seda recién tejida”, ca. 1100-1133 (Foto: Wikimedia Commons Public Domain)

La pintura en seda se refiere a la práctica de aplicar pintura a textiles de seda. La seda es una fibra fina hecha de filamentos de capullos de gusanos de seda. Al ser hervidos y desenrollados con cuidado, estas cubiertas pulposas producen hebras de seda que pueden ser combinadas en hilos, que, a su vez, pueden usarse para crear textiles.

¿Cómo hacían estas pinturas de seda los artesanos chinos? Históricamente, los practicantes usaban una piedra para alisar la superficie de la seda. Una vez preparada, la seda era adornada con diseños realizados con coloridos pigmentos minerales o tinta negra (a menudo hecha de hollín y un adhesivo de origen animal). Esta última fue usada principalmente para la caligrafía, una de las formas de arte chinas más importantes y una de las primeras encarnaciones de la pintura de seda.

 

Historia

 

La seda en China

pintura china

“Lotos rosas y blancos”, siglo XIV (Foto: Wikimedia Commons Dominio público)

La evidencia más antigua que se tiene de la producción de seda en China fue encontrada en la tierra de una tumba del siglo IV a.C. Ubicada en Jiahu, un asentamiento neolítico cerca del río Amarillo, este sitio ha sido una rica fuente de artefactos históricos desde su redescubrimiento en 1962. Además de muestras de fibroína de seda, una proteína que se encuentra dentro de la tumba (y probablemente en los restos de las prendas usadas para vestir a los muertos), las excavaciones de la zona han arrojado “el instrumento musical ejecutable más antiguo (flautas de hueso), la primera bebida fermentada mezclada de arroz, miel y fruta, el arroz domesticado más más antiguo del norte de China y posiblemente la escritura pictográfica china más antigua”.

 

Pergaminos escritos

pintura sobre seda

Parte de un manuscrito taoísta, siglo II a.C. (Foto: Wikimedia Commons Dominio público)

Desde la dinastía Shang (alrededor de 1600-1100 a. C.), la caligrafía ha sido un aspecto intrínseco de la cultura china. Hecha a mano con pincel y tinta, la caligrafía resalta la discreta belleza de los caracteres escritos a mano a través de trazos realizados meticulosamente. Un excelente ejemplo de esta forma de arte es una serie de pancartas colgantes encontradas en Mawangdui, un sitio arqueológico en Changsha. Estos manuscritos se remontan a la dinastía Han (206 a.C.-220 d.C.) y fueron utilizados para documentar información militar, médica y astronómica.

La caligrafía se hacía sobre rollos de seda (y a veces bambú) hasta la invención del papel–un material novedoso y más barato–en el siglo I.

 

Pinturas funerarias

pintura china

Izquierda: “Pintura en seda que retrata a un hombre montado en un dragón” (Foto: Wikimedia Commons Dominio público). Derecha: “Pintura de seda con dama, fénix y dragón” (Foto: Wikimedia Commons Dominio público)

Además de los pergaminos escritos y pinturas funerarias, los artesanos chinos no tardaron en producir tejidos de seda para otro uso: la pintura. Los primeros ejemplos conocidos de esta práctica son las pinturas de tumbas del periodo de los Reinos Combatientes, que incluyen dos tesoros nacionales: Pintura de seda que retrata a un hombre montado en un dragón y Pintura de seda con dama, fénix y dragón. Estas piezas fueron descubiertas en tumbas en Changsha y fueron creadas entre 475 y 221 a. C. Cada pintura presenta un retrato de perfil lateral (de una figura masculina y femenina, respectivamente) creado con pinceladas negras que recuerdan a la caligrafía.

Estas piezas tenían la misma función: ayudar a los muertos a cruzar al más allá. “Durante la procesión funeraria, [cada] pintura era sostenida frente al féretro, algo que se decía que daba consuelo y tranquilidad al alma del difunto”.

 

La técnica Gongbi

historia de la seda

Qian Xuan, “Otoño temprano”, siglo XIII (Foto: Wikimedia Commons Dominio público)

Durante los siglos siguientes, los artesanos chinos continuaron produciendo pinturas de seda. Sin embargo, no tardaron en explorar más allá de los simples diseños de tinta negra y comenzaron a pintar composiciones en el estilo Gongbi.

Gongbi, o “pintura meticulosa”, es reconocida por su vibrante paleta de colores, detalles realistas y temas figurativos. Este enfoque hacia la pintura alcanzó su popularidad máxima entre los siglos VII y XIII, lo que dio como resultado una gran cantidad de rollos hermosamente decorados. Durante este periodo, su influencia alcanzó Japón, la India e incluso Europa Occidental, donde se podía encontrar seda pintada “puesta sobre altares o convertida en cortinas”.

En los siglos siguientes, los pintores de seda continuaron empleando la técnica Gongbi, cuya atención a los detalles se prestó particularmente bien a estas piezas. “Al desenrollar un rollo de seda, uno saluda una imagen recordada con placer”, explica el Museo Metropolitano de Arte, “pero es un placer que mejora con cada vista con el descubrimiento de detalles que uno ha olvidado o nunca había visto”.

 

Pintura sobre seda contemporánea

 

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Desde la Edad Media, la tradición de la pintura de seda ha seguido proliferando. Si bien el proceso de creación de una pintura de seda ha evolucionado, el uso de esta delicada fibra como lienzo todavía requiere un proceso especial. Hoy en día, esto a menudo incluye estirar y teñir el textil antes de delinear un diseño en guta, un revestimiento similar al látex hecho de la savia de los árboles de gutapercha, en la superficie de la seda. La guta actúa como una barrera, dando forma a la pintura y evitando que la pintura se escurra. Una vez que la guta está seca, se puede aplicar la pintura. Después de que la pintura también se haya secado,  la guta debe ser retirada, dando como resultado bloques de color llamativos y nítidos–y la continuación de un legado milenario.

 

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Regina Sienra

Regina Sienra es colaboradora y redactora en español para My Modern Met. Periodista y traductora originaria de la Ciudad de México. Es egresada de la Universidad Nacional Autónoma de México, donde cursó la licenciatura en Ciencias de la Comunicación con especialidad en Periodismo. Su pasión por escribir sobre las artes visuales, la música, el cine, la literatura y el teatro ha dado vida a una carrera de casi 10 años en diversos medios culturales de México, Estados Unidos y Canadá.

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