Luis Barragán: el genio del color que modernizó la arquitectura mexicana

Foto: Tomjc.55 vía Wikimedia Commons (CC BY-SA 4.0)

Para entender el estilo arquitectónico mexicano del siglo XX, es indispensable conocer la obra de Luis Barragán. Maestro de la luz y el color, este ingeniero y urbanista jalisciense fue increíblemente influyente tanto a nivel nacional como internacional. De hecho, es el único mexicano que ha sido galardonado con el premio Pritzker, el equivalente al premio Nobel de Arquitectura.

Mientras que muchos de sus colegas optaron por adoptar un estilo más cercano al brutalismo, la obra de Barragán destaca por su uso del color y la luz, así como por su especial atención a los espacios exteriores. Con un portafolio que abarca desde casas y caballerizas hasta barrios enteros, Barragán sin duda ayudó a dar forma a la arquitectura mexicana como la conocemos hoy.

 

¿Quién fue Luis Barragán?

Luis Ramiro Barragán Morfín nació el 9 de marzo de 1902 en Guadalajara, Jalisco. Nacido en una familia católica acomodada, cursó la carrera de ingeniería en la Escuela Libre de Ingenieros de Guadalajara, de donde se graduó en 1923.

Su pasión por la arquitectura florecería tras un viaje a Europa en 1925. Barragán pasaría los siguientes dos años en el viejo continente, visitando desde la Alhambra de Granada en España hasta las villas de la costa italiana. El recién graduado ingeniero quedó fascinado por la belleza de los jardines que visitó, despertando un interés de por vida en la arquitectura del paisaje. Además, durante su estadía en Francia conoció a Charles-Édouard Jeanneret-Gris, mejor conocido como Le Corbusier, urbanista suizo y uno de los más grandes exponentes de la arquitectura modernista.

Exterior de la casa estudio Luis Barragán

Exterior de la casa estudio Luis Barragán. (Foto: Fotos de stock de Bobby Esquivelzeta/Shutterstock)

Inspirado por sus aprendizajes en Europa, Barragán regresó a Guadalajara, donde se dispuso a realizar diferentes proyectos de remodelación para figuras importantes de la ciudad. Su primera gran obra fue remodelar la casa de Emiliano Robles León, un abogado de renombre. Barragán se vió obligado a ocuparse de los negocios familiares tras la muerte de su padre en 1930, pero se mudó a la capital mexicana seis años después. Eventualmente se instaló en la colonia Tacubaya y ahí, en un pequeño terreno, construyó la casa modernista en donde viviría el resto de su vida.

Además de remodelar casas, Barragán dedicaría buena parte de su carrera al desarrollo inmobiliario. Una de sus contribuciones más destacadas fue ayudar a desarrollar el proyecto urbanístico de Jardines del Pedregal de San Ángel, ubicado al sur de la Ciudad de México. Con su diseño de jardines de rocas y estrictas normas de construcción, el arquitecto buscaba proteger el paisaje y, específicamente, celebrar la belleza de la piedra volcánica de la zona. También estuvo involucrado en la creación del fraccionamiento Lomas Verdes y de diversas construcciones en el municipio de Atizapán de Zaragoza.

Aunque por mucho tiempo pasó desapercibido en otros países, Barragán se alzó a la fama internacional en 1976, después de que el Museo de Arte Moderno de Nueva York realizara una exposición sobre su obra. En 1980, Barragán recibió el prestigioso premio Pritzker. Para ese entonces, su enfermedad de Parkinson estaba tan avanzada que su calidad de vida se había visto muy afectada. Murió en su casa de Tacubaya el 22 de noviembre de 1988, a la edad de 86 años.

Conoce algunas de la obras arquitectónicas más famosas de Luis Barragán.

Casa estudio Luis Barragán

Casa Estudio Luis Barragán

Foto: 準建築人手札網站 Forgemind ArchiMedia vía Wikimedia Commons (CC BY 2.0)

Aunque su fachada es austera y podría pasar desapercibida en medio del barrio de Tacubaya, el interior de la casa estudio Luis Barragán esconde un verdadero tesoro arquitectónico. Construido en 1948, el edificio de 1,161 metros cuadrados está hecho de hormigón armado y representa una mezcla de estilos arquitectónicos, con elementos tanto modernistas como tradicionales mexicanos. A lo largo de toda la casa encontramos elementos característicos de la obra de Barragán, como su uso de luz natural, formas geométricas, colores puros y escalinatas sin barandales.

En 2004, la UNESCO reconoció la trascendencia internacional de esta estructura al incluirla en su lista de Patrimonio Mundial. Hoy en día, la casa estudio Luis Barragán funciona como un museo que puede visitarse solo con cita previa.

 

Torres de Satélite

Torres de Satélite de Luis Barragán y Mathias Goeritz

Foto: ProtoplasmaKid vía Wikimedia Commons (CC-BY-SA 4.0)

Realizadas en colaboración con el escultor Mathias Goeritz, las Torres de Satélite fueron una de las primeras esculturas a gran escala en la capital. Con una altura de entre 52 y 30 metros, estas esculturas de colores marcan la entrada a la Ciudad Satélite, una colonia que en su momento se encontraba a las afueras de la Ciudad de México.

Las esculturas fueron inauguradas en 1958. Originalmente estaban pintadas de blanco, amarillo y ocre, siguiendo con el esquema de color de las torres de San Gimignano, en las que están inspiradas. Sin embargo, en 1976 fueron pintadas de sus colores actuales—dos blancas, una roja, una amarilla y una azul—y se han mantenido así desde entonces.

 

Cuadra San Cristóbal

Cuadra San Cristóbal de Luis Barragán

Foto: Fotos de stock de Mathilde Marest/Shutterstock

Ubicada en el fraccionamiento Los Clubes, en Atizapán de Zaragoza, la Cuadra San Cristóbal es una de las obras más emblemáticas de Barragán. Construida en 1964, cuando el arquitecto tenía 62 años de edad, la obra estaba pensada para los caballistas de la zona, y posee una geometría casi abstracta que resalta por sus tonos rosados.

En las caballerizas, el agua toma un papel protagónico, algo que se ve reflejado particularmente en la Fuente de los Amantes. Pensada más como un bebedero que como una fuente, Barragán explica que calculó la profundidad del estanque “para que al pasar el caballo, le llegara el agua a la panza”.

 

Casa Gilardi

Casa Gilardi de Luis Barragán

Foto: Wikimedia Commons (dominio público)

La Casa Gilardi fue el último gran proyecto de Luis Barragán. Construida entre dos muros medianeros en un espacio de 10 x 36 metros, la casa toma inspiración en la cultura mexicana y en la obra de Diego Rivera y Frida Kahlo. La casa se construyó cuando Barragán tenía 80 años; antes de eso, había pasado 10 años sin trabajar en proyecto alguno.

Los dos elementos más interesantes de la casa, según el propio Barragán, fueron el árbol de jacaranda—que se mantuvo bajo petición del dueño—y la piscina, que colocó junto al comedor. Estos elementos, aunados al color y a las luces que inundan el espacio, convierten a la casa en una verdadera experiencia sensorial.

 

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Sofía Vargas

Sofía Vargas es colaboradora y redactora en español para My Modern Met. Originaria de la Ciudad de México, es licenciada en Lenguas Modernas y Gestión Cultural por la Universidad Anáhuac. Ha trabajado para varias instituciones culturales en México, incluyendo la feria de arte Zona Maco. Cuando no está escribiendo, Sofía dedica su tiempo a desarrollar otras habilidades artísticas, como la cerámica y la ilustración.

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