En 1870, Jacob Riis emigró desde su natal Dinamarca hasta la bulliciosa ciudad de Nueva York. Con solo 40 dólares, un relicario de oro con el cabello de la chica que amaba y el sueño de convertirse en carpintero, el joven de 21 años se dirigió a los Estados Unidos en busca de una mejor vida. Desafortunadamente, se topó con un sinfín de obstáculos a su llegada a la ciudad.
Al igual que otros cientos de miles de inmigrantes en Nueva York, Riis se vio obligado a residir en una de las viviendas para pobres de la ciudad, conocidas por ser pequeñas y estar plagadas de enfermedades. Viviendo en la miseria e incapaz de encontrar un empleo estable, Riis tuvo varios empleos, desde peón de granja hasta herrero, hasta que finalmente consiguió un puesto de periodista en entrenamiento en la New York News Association (o Asociación de Noticias de Nueva York).
Riis tenía un talento excepcional para el periodismo, por lo que pronto empezó a escribir para otros periódicos, incluyendo el New-York Tribune, donde fue contratado como reportero de notas policiacas. Con la tarea de documentar una vida que conocía muy bien, usó su escritura como un medio para exponer la difícil situación, la pobreza y las penurias de los inmigrantes. Sin embargo, Riis anhelaba retratar sus experiencias de manera más detallada, algo que a su parecer no podía hacer adecuadamente a través de la prosa. Así que tomó una decisión que le cambiaría la vida: se enseñó a sí mismo a tomar fotografías.
Riis pronto comenzó a fotografiar los barrios bajos, salones, viviendas y calles donde los pobres de la ciudad de Nueva York hacían sus vidas. A menudo tomadas de noche con flash—una herramienta fotográfica nueva en ese entonces que permitía a Riis capturar fotos legibles de lugares y viviendas con poca luz—las fotografías ofrecían una sombría mirada a la vida en la pobreza.
En 1890, Riis compiló sus fotografías en un libro, How the Other Half Lives: Studies Among the Tenements of New York (“Cómo vive la otra mitad: Estudios entre las viviendas de Nueva York”). Con fotos nunca antes vistas y descripciones contundentes e inquietantes, el tratado abrió los ojos de los neoyorquinos a las duras realidades de los barrios bajos de su ciudad. Desde su publicación, el libro ha sido constantemente señalado como un catalizador clave para la reforma social, con la creencia de Riis de que “la experiencia de cada hombre debería valer algo para la comunidad de la que lo ha sacado, sin importar cuál sea esa experiencia, siempre y cuando se haya adquirido en la línea de algún trabajo decente y honesto” como filosofía central.
Logrando un cambio social
Adelantándose a su tiempo, Jacob Riis recurrió a la oratoria como una forma de hacer llegar su mensaje cuando los editores de las revistas no estaban interesados en sus textos, solo en sus fotos. Así, se dispuso a organizar sus propias conferencias—principalmente en iglesias—donde mostraba diapositivas y hablaba de los problemas que había visto. Aunque esto no le hizo ganar mucho dinero, le permitió conocer a personas que sí podían hacer algo al respecto. Notablemente, fue a través de una de sus conferencias que conoció al editor de la revista que eventualmente publicaría How the Other Half Lives.
Cuando su libro se hizo famoso, Riis adquirió muchos admiradores, incluyendo a Theodore Roosevelt. Aunque todavía no era presidente, Roosevelt era una figura muy influyente. De hecho, cuando fue nombrado presidente de la Junta de Comisionados del Departamento de Policía de la ciudad de Nueva York, acudió a Riis para que le ayudara a ver cómo actuaba la policía por la noche. Juntos descubrieron que nueve de cada diez oficiales no se presentaban al servicio. Después de que Riis escribiera sobre lo que vieron en el periódico, la policía estuvo notablemente en guardia durante el resto del mandato de Roosevelt.
Riis también contribuyó a exponer los problemas relacionados con el agua potable pública. En una serie de artículos, publicó fotografías (ahora perdidas) que había tomado de la cuenca de drenaje, escribiendo: “Tomé mi cámara y fui a la cuenca fotografiando toda la evidencia que pudiera encontrar. Pueblos populosos drenados directamente a nuestra agua potable. Fui a los médicos y pregunté cuántos días puede vivir un bacilo del cólera y multiplicarse en el agua corriente. Unos siete, dijeron. Mi punto era claro”. Su artículo hizo que la ciudad de Nueva York comprara las tierras alrededor del embalse de New Croton, asegurando una mayor vigilancia contra un brote de cólera.
Sus textos también dieron lugar a investigaciones sobre las condiciones inseguras de las viviendas. Esto resultó en la Ley de Pequeños Parques de 1887, una ley que permitía a la ciudad comprar pequeños parques en barrios concurridos.
El legado de Jacob Riis
El trabajo de Riis sin duda sirvió de inspiración para los fotógrafos que le siguieron. Como pionero del fotoperiodismo de investigación, Riis mostraría a otros que se pueden conseguir cambios a través de la fotografía. El fotógrafo y sociólogo estadounidense Lewis Hine es un buen ejemplo de alguien que siguió los pasos de Riis.
A principios del siglo XX, las fotografías de Hine de niños trabajando en fábricas fueron decisivas para que se aprobaran leyes contra el trabajo infantil. La influencia de Riis también se puede sentir en el trabajo de Dorothea Lange, cuyas imágenes tomadas para la Administración de Seguridad Agrícola dieron un rostro a la Gran Depresión.
El interés de Jacob Riis en la difícil situación de los ciudadanos marginados también puede ser visto como un precursor de la fotografía callejera. Aclamados fotógrafos callejeros neoyorquinos como Camilo José Vergara, Vivian Cherry y Jamel Shabazz usaron sus cámaras para documentar el lado más caótico de la vida urbana. A su manera, cada fotógrafo continúa el legado de Jacob Riis.
El fotógrafo Jacob Riis impulsó la reforma social a través de sus fotografías de los barrios más pobres de Nueva York.
Riis fotografió las condiciones decrépitas de las viviendas de los más pobres.
Además, sus fotografías incluyen muchas tomas perturbadoras de inmigrantes y personas pobres que simplemente luchan por salir adelante.
…Incluyendo a niños pobres.
Riis publicó sus fotografías en un libro, How the Other Half Lives: Studies Among the Tenements of New York.
Este tratado despertó interés sobre el tema y ayudó a promover reformas sociales en la ciudad de Nueva York.
Todas las imágenes vía Museum Syndicate.
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