Si das un paseo primaveral por la pintoresca campiña de Sidmouth, en el suroeste de Inglaterra, te encontrarás con una escena maravillosa. Un campo de más de 150,000 narcisos florece en la localidad costera, creando un impresionante mar de pétalos que da la bienvenida a la primavera. Esta floración anual no sería posible sin la donación de un generoso banquero de inversiones, que a su muerte dejó 2.3 millones de libras (casi 3 millones de dólares) a la asociación comunitaria de Sidmouth.
Nacido en 1938 cerca de Totnes, Inglaterra, Keith Owens pasó 20 años en el servicio de la Real Fuerza Aérea británica antes de retirarse a Ottawa, Canadá. Cuando se le diagnosticó un cáncer terminal en 2007, hizo arreglos con la sociedad de conversación del campo de Sidmouth, conocida como la Sid Vale Association. Así, decidió donar su fortuna para “apoyar proyectos locales, que hicieran uso de la mano de obra voluntaria, y en particular para mantener el ambiente y la forma de vida, reconocidos en Sidmouth y sus alrededores”.
Gracias a esta generosa contribución, se plantaron 153,000 flores en más de 50 lugares de la ciudad del condado de Devon, entre ellas campanillas de invierno y bulbos de azafrán silvestre. Sin embargo, los narcisos —situados en Peak Hill, en Sidmouth— son los grandes protagonistas de la primavera. “Cada año nos trae recuerdos de un hombre que hizo algo increíble por la ciudad”, dice Ed Harrison, de la Sociedad Cívica de Sidmouth.
El banquero y millonario canadiense Keith Owen dejó 2.3 millones de libras (casi 3 millones de dólares) a la ciudad inglesa de Sidmouth, en el condado de Devon.
Owen pidió que su dinero se utilizara para “apoyar proyectos locales”, por lo que se empleó para plantar más de 150,000 flores, entre ellas narcisos, campanillas de invierno y azafranes silvestres.
h/t: [Good News Network, BBC]
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