5 Pinturas de Renoir que todo amante del impresionismo debe conocer

pinturas de renoir

Izquierdo: Pierre-Auguste Renoir, c. 1910 (Foto: Dornac vía Wikipedia Commons Dominio público) | Derecha: Pierre-Auguste Renoir, “Baile en el Moulin de la Galette”, 1876 (Foto: Museo de Orsay vía Wikimedia Commons Dominio público)

El artista francés Pierre-Auguste Renoir no solo fue una figura clave del arte del siglo XIX; también tuvo un papel muy importante dentro el movimiento impresionista. Junto con Claude Monet, Edgar Degas y Camille Pissarro, Renoir forjó su propio camino y rechazó la tradición pictórica de la academia francesa. Tras presentar su obra en la Primera Exposición Impresionista de 1874, Renoir se convirtió en un pintor exitoso y reconocido.

Hijo de un sastre, Renoir creció cerca del Louvre; sus galerías se convirtieron en su refugio. Con el tiempo, empezó a tomar lecciones de arte con Charles Gleyre, donde conoció a un grupo de artistas emergentes con los que formaría un vínculo profundo: Alfred Sisley, Frédéric Bazille y Claude Monet. Aunque algunos de los trabajos de Renoir fueron aceptados por el prestigioso Salón de París, su camino al éxito fue lento hasta que decidió abandonar el sistema y trabajar con sus amigos para formar el movimiento impresionista.

Las pinturas impresionistas de Renoir lo convirtieron no solo un líder del movimiento impresionista, sino en uno de los pintores más importantes del la historia. Conocido por su vibrante uso del color y espectacular forma de retratar la luz, Renoir creó obras que documentan la vida en París durante la Belle Époque. Exploremos cinco de las pinturas más famosas de Renoir para ver cómo este maestro francés contribuyó a la historia del arte.

Estas son 5 pinturas de Renoir que todo amante del arte debe conocer.

 

Baile en el Moulin de la Galette

Bal du moulin de la Galette por Pierre-Auguste Renoir

Pierre-Auguste Renoir, “Baile en el Moulin de la Galette”, 1876 (Foto: Musée d'Orsay vía Wikimedia Commons Dominio público)

Baile en el Moulin de la Galette es quizás la obra más célebre de Renoir. Pintada durante los primeros años del impresionismo, esta escena al aire libre a gran escala es el ejemplo perfecto del trabajo en plein air. La mirada de Renoir a la vida y el ocio en Francia está llena de actores, artistas, críticos y familiares de Renoir. La escena muestra una tarde típica en el Moulin de la Galette, en el distrito parisino de Montmartre. Su uso del color y su maestría al crear un efecto de luz moteada ayudó a que esta pintura fuera un estandarte de todo el movimiento impresionista.

 

El almuerzo de los remeros

almuerzo de los remeros

Pierre-Auguste Renoir, “El almuerzo de los remeros”, (1880-1881) (Foto: The Phillips Collection vía Google Arts & Culture Public Domain)

El almuerzo de los remeros, una de las pinturas más grandes de Renoir, fue un éxito inmediato después de ser presentada en la Séptima Exposición Impresionista. La pintura combina los temas favoritos de Renoir: naturalezas muertas, retratos y escenas al aire libre. Como de costumbre, Renoir reunió a sus amigos cercanos para que posaran para la pintura, incluyendo el artista Gustave Caillebotte, quien aparece sentado con una camisa blanca y un sombrero de canotier. Una vez más, esta pintura al óleo se centra en las actividades recreativas, ya que se muestra al grupo almorzando en el soleado balcón de la Maison Fournaise, un restaurante donde se pueden alquilar barcos a las afueras de París.

 

Baile en Bougival

baile en Bougival por Renoir

Pierre-Auguste Renoir, “Baile en Bougival” (1883) (Photo: Museum of Fine Arts, Boston via Wikipedia Commons Public Domain)

La vibrante Baile en Bougival es una de las tres pinturas en las que Renoir retrató a una pareja bailando en diferentes ambientes. En este caso, los sujetos son Suzanne Valadon y Paul Lhote, dos amigos de Renoir. El artista captura su ánimo mientras bailan en un café al aire libre en la localidad suburbana de Bougival. Ubicada a una corta distancia de París en el río Sena, Bougival era un lugar de descanso muy popular entre los habitantes de la gran ciudad y una de las ubicaciones favoritas de los pintores impresionistas. Renoir incluyó toques como cigarros, cerillos quemados y flores en el piso para crear la atmósfera del café. También captura las mejillas sonrojadas de la pareja, lo que indica su pasión y entusiasmo.

 

En la terraza (dos hermanas)

en la terraza de Renoir

Pierre-Auguste Renoir,”En la terraza (dos hermanas)” (1881) (Foto: Instituto de Arte de Chicago vía Wikipedia Commons Dominio público)

Pintado en la terraza de la Maison Fournaise—donde también ocurre El almuerzo de los remeros—En la terraza (dos hermanas) presenta a dos niñas junto a una canasta con lana. Estas bolas de estambre no solo tienen un papel importante en la composición; también son importantes para la paleta de colores. Renoir solía mezclar y diluir el pigmento usado para la lana en toda la pintura. Curiosamente, aunque la pintura sugiere que son hermanas, en realidad no están emparentadas. Renoir trabajó en la pintura hasta que todos los elementos, desde las figuras hasta el paisaje, estuvieron en armonía. Así le dio el primer título a su pintura, Dos hermanas, y el segundo fue añadido por el primer propietario de la pintura, el comerciante Paul Durand-Ruel.

 

Las grandes bañistas

las grandes bañistas de Renoir

Pierre-Auguste Renoir, “Las grandes bañistas” (1884-1887) (Foto: Museo de Arte de Filadelfia vía Google Art Project Dominio público)

Después de su éxito inicial, Renoir pasó muchos años viajando por otros países para explorar el trabajo de artistas que admiraba. Esto incluyó un periodo en Italia, donde vio de cerca las pinturas de Tiziano y Rafael. Con Las grandes bañistas, Renoir intentó mezclar lo que vio en la obra de los Grandes Maestros con los principios de impresionismo. Al hacerlo, siguió la larga tradición de bañistas en el arte y retrató a tres mujeres bañándose en primer plano, mientras otras dos se bañan al fondo. De alguna manera, esta pintura, en la que Renoir trabajó durante cuatro años, es un rechazo al impresionismo. Las figuras tienen una calidad escultórica clásica, mientras que el paisaje conserva más de las pinceladas impresionistas sueltas. Cuando la pintura fue expuesta por primera vez, recibió duras críticas debido al cambio en el estilo de Renoir, pero ahora es apreciada por su intento de equilibrar la historia y la modernidad.

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Regina Sienra

Regina Sienra es colaboradora y redactora en español para My Modern Met. Periodista y traductora originaria de la Ciudad de México. Es egresada de la Universidad Nacional Autónoma de México, donde cursó la licenciatura en Ciencias de la Comunicación con especialidad en Periodismo. Su pasión por escribir sobre las artes visuales, la música, el cine, la literatura y el teatro ha dado vida a una carrera de casi 10 años en diversos medios culturales de México, Estados Unidos y Canadá.

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