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6 Datos increíbles sobre las pinturas rupestres de la cueva de Altamira

pinturas rupestres de la cueva de Altamira

Foto: Fotos de stock por EQRoy/Shutterstock

Cuando pensamos en cómo debe haber sido la vida durante la prehistoria, rara vez pasa por nuestra mente el arte que estas personas crearon. En realidad, hace 20,000 años, varios grupos se expresaron a través de obras de arte muy sofisticadas para ese momento. Nada ejemplifica esto mejor que las pinturas rupestres de la cueva de Altamira.

Ubicada cerca de Santillana del Mar en Cantabria, España, la cueva de Altamira es un tesoro de información sobre la vida en el periodo paleolítico. Desde herramientas de piedra rudimentarias hasta huesos tallados, este lugar alberga muchos artefactos que nos dan una idea de la vida cotidiana durante la Edad de Piedra. Particularmente, este sitio del Patrimonio Mundial de la UNESCO es conocido por su enorme colección de pinturas rupestres.

La entrada a la cueva de Altamira estuvo bloqueada hasta el siglo XIX a causa de un derrumbe, y el descubrimiento de sus extraordinarias pinturas revolucionó la forma en que pensamos sobre el arte prehistórico. Estas increíbles representaciones de animales, manos y símbolos abstractos siguen siendo vitales para demostrar cuán avanzadas se volvieron ciertas culturas durante el periodo Paleolítico.

¿Esto despertó tu curiosidad? Sigue leyendo para descubrir 6 increíbles datos sobre las pinturas rupestres de las cuevas de Altamira.

cuevas de altamira

Gran sala de Altamira. Reproducción policromada de la publicación de 1880 de M. Sanz de Sautuola. (Foto: Dominio público vía Wikipedia

 

Las observaciones de una niña ayudaron a su descubrimiento.

Las cuevas fueron descubiertas en 1868 por un tejero llamado Modesto Cubillas, quien trabajaba en la zona. Este hombre notificó al dueño del terreno que ocupaba la cueva, el académico Marcelino Sanz de Sautola, sobre su descubrimiento, pero Sanz de Sautola visitó la cueva hasta 1876. Una vez ahí, no quedó impresionado: solo vio símbolos sin sentido. Sin embargo, después de un viaje a la Exposición Universal de París de 1878, donde vio piezas de huesos tallados similares a lo que había visto en la cueva, se dio cuenta de que se trataba de algo especial.

Esto lo llevó a colaborar con Juan Vilanova y Piera, un arqueólogo de la Universidad de Madrid, para comenzar las excavaciones en 1879. Al principio desenterraron algunos huesos de animales y pequeñas herramientas, pero fue la pequeña hija de 8 años de Sanz de Sautola, María, quien notó las pinturas de bueyes en una de las salas.

Los hallazgos de las excavaciones se publicaron en 1880, pero la mayoría de los estudiosos los rechazaron y tomaron las pinturas por falsificaciones modernas. Fue hasta principios del siglo XX, cuando se encontraron otras pinturas similares en la región, que fueron reconocidas como las auténticas obras de arte que conocemos hoy.

 

cueva de Altamira

Foto: Fotos de stock por EQRoy/Shutterstock

 

Las pinturas rupestres de la cueva de Altamira fueron creadas a lo largo de 20,000 años.

Hoy sabemos que la cueva estuvo habitada por miles de años durante la era del Paleolítico, pero los científicos todavía están trabajando para definir el periodo de tiempo exacto en el que fueron creadas las pinturas rupestres de Altamira.

Con base en las fechas de diferentes objetos encontrados en las cuevas, los arqueólogos están seguros de que hubo dos culturas principales que usaron la ubicación: la solutrense (que data de hace aproximadamente 21,000 a 17,000 años) y la magdaleniense (que tiene alrededor de 11,000 a 17,000 años de antigüedad). Estas poblaciones simbolizan la cúspide de la cultura durante el Periodo Paleolítico Superior y fueron conocidas por su fabricación de herramientas y su arte. Ambas están detrás de la mayoría de las pinturas en Altamira.

En 2008, con ayuda de la datación de uranio y torio, los investigadores descubrieron que las pinturas mismas probablemente fueron creadas en un lapso de 20,000 años. Un estudio posterior en 2012 confirmó que hay al menos 10,000 años de diferencia entre algunas pinturas en las cuevas.

 

cueva de altamira

Réplica de la cueva de Altamira en el Museo Nacional y Centro de Investigación de Altamira. (Foto: Fotos de stock por EQRoy/Shutterstock)

 

Los artistas tenían poco espacio para darle vida a sus pinturas.

La cueva de Altamira tiene 270 metros de longitud, y si bien los humanos solo habitaban la cámara de entrada, hay pinturas a lo largo de la cueva. Los artistas no tuvieron problemas para trabajar sobre otras pinturas anteriores, por lo que la cueva se ha convertido en un palimpsesto de arte.

Las pinturas más famosas de Altamira fueron creadas en el techo de la cueva, algo sorprendente si se considera que la sala en la que se encuentran la mayoría de las pinturas tiene una altura variable de entre 1.15 y 1.90 metros. Esto significa que muchos de los artistas tenían que trabajar agachados.

El trabajo en esta cámara es una combinación de grabado y pintura. La mayoría de las figuras fueron grabadas en la piedra con herramientas y luego fueron pintadas en tonos negros, rojos y violetas. Las pinturas más realistas y sofisticadas se atribuyen a la cultura magdaleniense.

 

cuevas de altamira

Foto: Fotos de stock por Jesus de Fuensanta/Shutterstock

 

Los animales son un tema dominante en las pinturas rupestres.

Con un periodo de producción tan largo, no debería sorprendernos que las pinturas rupestres sean bastante variadas. Las pinturas más famosas en la cueva son probablemente 25 imágenes coloridas de bueyes, ciervos y caballos dibujados y luego pintados en el techo de la cueva. Entre ellos destaca una cierva que mide más de dos metros. En términos de material, se usaba carbón para trazar líneas negras, y molían hematita para crear el ocre rojo usado para llenar las formas.

Las pinturas más antiguas en las cuevas incluyen imágenes positivas y negativas de manos, muchas representaciones de ciervos y “máscaras” creadas dibujando estratégicamente ojos y una boca siguiendo la forma de la piedra. De hecho, esta técnica se utilizó a lo largo de la historia de las pinturas rupestres de Altamira, ya que la calidad tridimensional de las rocas se utilizó para dar volumen a las figuras.

 

buey de cueva de altamira

Foto: Museo Nacional y Centro de Investigación de Altamira. Dominio público vía WikiCommons

 

Altamira representa un punto clave en la historia del arte.

Altamira es vital para aprender más sobre la vida diaria en el periodo paleolítico. En términos de historia del arte, las pinturas rupestres creadas durante la cultura magdaleniense tardía, que incluyen el bisonte y el venado, son de vital importancia, ya que muestran un realismo y sofisticación que no tiene comparación para la época. De hecho, los mejores ejemplos de arte magdaleniense se encuentran en Altamira.

Aunque las pinturas individuales no necesariamente tienen una relación o vínculo compositivo entre ellas, la forma en que se mostró el volumen, las expresiones y la perspectiva destacan por su sofisticación, lo que las ha convertido en el punto culminante del arte prehistórico.

 

pinturas rupestres de la cueva de Altamira

Foto: Fotos de stock por Jesus de Fuensanta/Shutterstock

 

Las pinturas pueden haber sido utilizadas en rituales religiosos.

Si bien los investigadores no saben exactamente por qué se crearon estas pinturas rupestres, su producción ciertamente muestra que estas culturas tenían tiempo libre para producirlas. Esto apunta a culturas que no solo sobrevivían día a día, sino que prosperaban. En términos de un propósito específico, algunos expertos creen que las pinturas pueden haber sido utilizadas durante un ritual donde un chamán ingresaría en la cueva y entraría en trance para ponerse en contacto con los espíritus.

 

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Regina Sienra

Regina Sienra es colaboradora y redactora en español para My Modern Met. Periodista y traductora originaria de la Ciudad de México. Es egresada de la Universidad Nacional Autónoma de México, donde cursó la licenciatura en Ciencias de la Comunicación con especialidad en Periodismo. Su pasión por escribir sobre las artes visuales, la música, el cine, la literatura y el teatro ha dado vida a una carrera de casi 10 años en diversos medios culturales de México, Estados Unidos y Canadá.

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