6 Pinturas de Fernando Botero que celebran su amor por las figuras voluminosas

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El artista colombiano Fernando Botero, uno de los pintores vivos más famosos de América Latina, es conocido por sus pinturas y esculturas de formas exageradas y voluptuosas. Este creador ha producido miles de piezas en su estilo característico—conocido como “boterismo”—y sigue siendo más prolífico que nunca. “Soy un trabajador incansable; no considero que la pintura es un trabajo, no es una obligación, lo hago por gusto”, dice. “No he encontrado nada que me divierta más que la pintura”.

A lo largo de su carrera, Botero ha señalado que él no “pinta personas gordas”. En cambio, el artista dice que su trabajo explora la “sensualidad de las formas”. Sus pinturas cubren una gran variedad de temas, desde sus propias interpretaciones de pinturas de los grandes maestros hasta retratos satíricos de figuras políticas y religiosas. Las figuras regordetas de Botero a menudo han sido criticadas, pero siguen fascinando a muchos amantes del arte alrededor del mundo. Sigue leyendo para descubrir seis pinturas famosas de Fernando Botero que capturan su estilo característico.

¿Te gustan las pinturas de Fernando Botero? Aquí tienes seis piezas que capturan el estilo característico de este artista colombiano.

 

Obispos muertos, 1965

 

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Botero creció en Medellín, Colombia, donde la sociedad conservadora estaba dominada por la Iglesia católica. De pequeño estudió con sacerdotes católicos y ha mantenido su fe a lo largo de su vida. El artista cree que la religión ha inspirado algunas de las pinturas más famosas de la historia. Alguna vez dijo: “Es un tema noble por lo que es. Mira a Miguel Ángel, por ejemplo. ¿Qué hubiera pintado si no hubiera tenido religión”. Y, después, señaló: “No existe una sola pintura importante de una escena de caza”.

Los sacerdotes y obispos fueron un tema recurrente en las pinturas de Botero durante los años 60. En esta pieza titulada Obispos muertos, Botero representó una montaña de obispos muertos descansando pacíficamente. Aunque la narrativa es algo inquietante, la colorida imagen aún evoca un cierto sentido de humor poético.

 

Las hermanas, 1969

La familia ha sido una constante fuente de inspiración para Botero. Este retrato familiar en particular representa a cinco hermanas que posan con sus gatos en su hogar. Todos los personajes están pintados en el estilo regordete de Botero, pero cada hermana tiene su propia personalidad. Una tiene un rosario en las manos—en referencia a la fe católica de Botero—mientras que otra sostiene agujas de tejer. Otra hermana se esconde en el fondo como si fuera demasiado tímida como para estar al frente. La más pequeña hace una mueca graciosa, evocando una actitud juguetona. Incluso los cuatro gatos están representados como criaturas rechonchas.

 

Mona Lisa, 1978

Botero visitó Europa a los 20 años y estudió el arte de los grandes maestros. La Mona Lisa de Leonardo da Vinci fue particularmente inspiradora para él, e interpretó la famosa obra varias veces a lo largo de su carrera. En 1959, pintó Mona Lisa a los doce años. Representa a la famosa mujer de niña con una linda cara regordeta, moños en el pelo y su famosa sonrisa. Botero volvió a pintar a la Mona Lisa en 1978, pero esta vez con más detalles que son similares a la obra original. Algunos críticos creen que las versiones infladas de Botero de figuras famosas son una paradójica representación de su ego o importancia.

En cuanto a recrear obras famosas en su propio estilo, Botero explicó: “Estos temas son tan importantes para mí a medida que se vuelven populares y más o menos pertenecen a todos. Solo entonces puedo hacer algo diferente con ellos. A veces solo quiero entender una pintura de una manera más profunda y completa, es la técnica y el espíritu que la guía”.

 

El baño, 1991

Botero se inspira mucho en el tema de los bañistas en el arte, particularmente en las obras de Pierre Bonnard. Bonnard a menudo dibujaba sus modelos desnudas en (o cerca de) una bañera, usando una toalla, peinando su cabello, o mirando su propio reflejo en el espejo. En El baño, Botero representa a una mujer desnuda y regordeta de pie en un baño que da la espalda al espectador. Las curvas del cuerpo de la mujer se yuxtaponen con las superficies duras y frías del baño.

La mujer se mira en el espejo con un rostro inexpresivo. El cuadro invita al espectador a preguntarse si se siente vulnerable y cohibida, o si está segura de sí misma al desnudo.

 

La muerte de Pablo Escobar, 1999

La muerte de Pablo Escobar es una de las pinturas políticas más famosas de Botero. En ella, retrata la muerte del famoso narcotraficante que lideraba el Cartel de Medellín. Botero pintó a un Escobar de grandes dimensiones en el tejado de su barrio en Medellín después de haber sido baleado. Botero no buscaba celebrar la muerte de Escobar, sino más bien resaltar la violencia en su país.

En 2006, Botero creó otra pieza inspirada en el criminal titulada Pablo Escobar muerto. En esa pintura, Escobar aparece acostado en el techo de una casa, lleno de heridas de bala—sin embargo, parece estar durmiendo tranquilamente.

 

Bailarina en la barra, 2001

 

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Botero a menudo pintaba escenas de gente bailando. Y aunque sus representaciones satíricas pueden parecer humorísticas al principio, a menudo ilustran temas sociales y políticos. En Bailarina en la barra, Botero pinta a una bailarina que posa con una pierna y un brazo en posición vertical en la barra de ballet. El cuadro es quizás un comentario sobre la expectativa social de que las mujeres sean delgadas, especialmente en la industria de la danza tradicional. La bailarina de Botero parece confiada y fuerte, como si no le importara ajustarse a los estándares.

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Sofía Vargas

Sofía Vargas es colaboradora y redactora en español para My Modern Met. Originaria de la Ciudad de México, es licenciada en Lenguas Modernas y Gestión Cultural por la Universidad Anáhuac. Ha trabajado para varias instituciones culturales en México, incluyendo la feria de arte Zona Maco. Cuando no está escribiendo, Sofía dedica su tiempo a desarrollar otras habilidades artísticas, como la cerámica y la ilustración.
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