Joan Miró: Conoce la vida y obra de uno de los grandes maestros surrealistas

Fotografía de Joan Miró

Retrato de Joan Miró por Carl Van Vechten, junio de 1935. (Foto: Wikimedia Commons dominio público)

Conocido por sus pinturas abstractas y su paleta de colores primarios, Joan Miró es uno de los máximos representantes del surrealismo. Este artista catalán incursionó en una gran cantidad de medios, como la pintura, la escultura, la cerámica y el arte textil, con lo que logró desarrollar un estilo característico que es onírico e infantil a la vez.

Aquí exploramos la vida y obra de Joan Miró, desde sus inicios figurativos hasta las formas estilizadas y abstractas que dominarían su trabajo posterior.

 

Inicios

Joan Miró i Ferrá nació el 20 de abril de 1893 en la ciudad de Barcelona. Estudió comercio por deseo de su padre y trabajó algunos años como empleado en una droguería. Sin embargo, estaba decidido a convertirse en artista, por lo que eventualmente ingresó a la academia de arte dirigida por el pintor Francesc d'Assís Galí.

Durante estos años de formación, Miró se familiarizó con los estilos populares del momento, tales como el postimpresionismo, el fauvismo y el cubismo. Estas corrientes tendrían una gran influencia en su época detallista, caracterizada por la minuciosidad y precisión con la que retrataba los objetos de sus cuadros.

Miró viajó por primera vez a París en 1920 y pronto comenzó a frecuentar a la comunidad artística que se reunía en Montparnasse, incluyendo a André Masson y a Pablo Picasso. El artista pasaría la siguiente década dividiendo su tiempo entre la capital francesa y Montroig, una pequeña comunidad en Cataluña que inspiró la creación de La masía.

 

Ver esta publicación en Instagram

 

Una publicación compartida por Fundació Joan Miró, Barcelona (@fundaciomiro) el

Pintado entre 1921 y 1922, este cuadro retrata la granja familiar de Miró en Montroig, donde el artista solía pasar los veranos. Se trata de una escena de campo: Miró captura todos los detalles de la masía como si se tratara un inventario, desde los animales domésticos hasta las herramientas de jardinería. Todos los elementos son pintados como formas planas y simples, aunque aún mantienen cierto realismo. Si bien le tomó nueve meses terminar esta pintura, Miró la consideraba una pieza clave de su obra, describiéndola como “el resumen de toda mi vida (espiritual y poética) en el campo”.

La masía eventualmente sería adquirida por el autor estadounidense Ernest Hemingway, quien se la dio a su esposa como regalo.

 

Época surrealista

Tras contraer matrimonio con Pilar Juncosa en 1929, Miró se trasladó definitivamente a París. Para ese entonces ya estaba familiarizado con el grupo surrealista liderado por André Breton, y pronto descubrió que sus ideales se alineaban. Durante esta época, el pintor se alejó del detallismo de sus obras pasadas y comenzó a enfocarse en el subconsciente y en lo onírico, buscando la automatización de la pintura. El trabajo de Miró se hizo cada vez más abstracto y, de cierta manera, infantil; el artista comenzó a utilizar formas simples en sus cuadros y redujo su paleta de colores a colores primarios, una estética que favorecería por el resto de su vida.

En 1939, poco antes del estallido de la Segunda Guerra Mundial, Miró huyó de París con su familia y se instaló en la comuna de Varengeville-sur-Mer, en Normandía. Fue ahí, en medio del tumulto político que se vivía en tanto en Francia como en España, que inició una serie de 23 pinturas hechas sobre papel llamada Constelaciones.

Como su nombre lo indica, las Constelaciones de Miró retratan la belleza del cielo nocturno a través de un laberinto de líneas negras y la ocasional salpicadura de algún color primario. En ellas también encontramos muchas de las figuras características de la obra de Miró, como pájaros, mujeres y estrellas.

 

Ver esta publicación en Instagram

 

Una publicación compartida por Fundació Joan Miró, Barcelona (@fundaciomiro) el

Aunque fue una época productiva para el artista, vivir en Francia pronto se volvió insostenible. Tras el bombardeo de Normandía por parte de los alemanes en 1940, Miró decidió regresar a España con su esposa e hija, instalándose en Palma. 

Después de dejar Normandía, Miró siguió produciendo pinturas sobre papel, pero también empezó a enfocarse en otros medios. A finales de los años 40 comenzó a experimentar con el trabajo en cerámica y con las esculturas de bronce, llegando a producir dos murales de cerámica para el Museo Guggenheim de Nueva York y la UNESCO en París. Al mismo tiempo, su pintura se volvió más impulsiva. Tal es el caso de Mayo 1968, una pintura que hizo en apoyo a las revueltas estudiantiles que ocurrieron en Francia en ese año. Entre salpicaduras negras y manchas de color, Miró retrata el tumulto político y el espíritu revolucionario de los estudiantes.

 

Ver esta publicación en Instagram

 

Una publicación compartida por Fundació Joan Miró, Barcelona (@fundaciomiro) el


Esta explosiva técnica de pintura evolucionó al grado de llevarlo a acuchillar y quemar sus lienzos en los años 70. Con esto, Miró reforzó su deseo de “asesinar la pintura”, es decir, destruir los ideales y las convenciones de la pintura tradicional.

 

Legado

Escultura de Joan Miró en Barcelona

“Mujer y pájaro”, 1983. Fotos de stock de Yevgen Belich/Shutterstock

Hoy en día, la obra y el espíritu de Miró sigue presente, en parte gracias al trabajo de la Fundación Joan Miró en Barcelona y en Mallorca. Ambas instituciones se han encargado de preservar el legado del artista, a la vez que fomentan el desarrollo y la difusión de nuevas tendencias de arte contemporáneo.

Adicionalmente, varias de sus piezas de arte público todavía pueden verse hoy. Tres de ellas ahora son parte esencial del paisaje urbano de Barcelona, su ciudad natal. Cada una representa un elemento diferente: el gran mural del aeropuerto de Barcelona representa el aire; el mosaico en la plaza de la Boquería se sitúa cerca del mar; y Mujer y pájaro, una escultura monumental, simboliza la tierra. Esta sería la última pieza masiva de Miró: la escultura fue inaugurada sin su presencia debido a su delicado estado de salud, y fallecería tan solo algunos meses después, a la edad de 90 años.

 

Artículos relacionados:

Conoce la historia del surrealismo, una corriente experimental y vanguardista

Remedios Varo: La pintora inconforme que le dio un giro al surrealismo

18 Datos surrealistas sobre Salvador Dalí

La evolución del estilo de Picasso y lo que representa cada elección estilística

Sofía Vargas

Sofía Vargas es colaboradora y redactora en español para My Modern Met. Originaria de la Ciudad de México, es licenciada en Lenguas Modernas y Gestión Cultural por la Universidad Anáhuac. Ha trabajado para varias instituciones culturales en México, incluyendo la feria de arte Zona Maco. Cuando no está escribiendo, Sofía dedica su tiempo a desarrollar otras habilidades artísticas, como la cerámica y la ilustración.

¿Quieres convertirte en benefactor de My Modern Met en Español?

Tu contribución puede ayudarnos en nuestra misión de promover las artes.

CONTENIDO PATROCINADO